Termografía

Qué es la termografía y cómo se aplica en reformas

Definición y beneficios de la termografía en la rehabilitación de edificios

La termografía es una técnica que calcula temperaturas a distancia, de manera exacta y sin necesidad de tocar el objeto que se estudia. Permite captar los rayos infrarrojos de los espacios electromagnéticos, empleando cámaras especiales de termovisión. Todos los cuerpos emiten radiación infrarroja invisible para el ojo humano. Estas cámaras termográficas se encargan de transformar dicha radiación en imágenes visibles para nosotros. Una de las utilidades de la termografía es el estudio de las pérdidas energéticas en los edificios. De esta forma, el análisis termográfico aporta un conocimiento certero de las fugas, facilitando la determinación de las medidas a implementar para solventarlas y, consecuentemente, ayudando a ahorrar energía.

La termografía aplicada a las reformas de edificios es una útil herramienta, no invasiva (no molesta a los vecinos), no destructiva y que puede combinarse con otros estudios o ensayos de monitorización energética.

¿Cómo ayuda la termografía en una reforma integral?

La técnica ayuda a lograr una optimización energética completa, al detectar irregularidades en cerramientos, grietas en aislamientos, humedades o puentes térmicos. Igualmente, es posible identificar funcionamientos defectuosos de instalaciones eléctricas o calefacción. La utilización de la termografía está en alza, debido a las nuevas normas de construcción y al coste de la energía.

Termografía cualitativa y termografía cuantitativa

La termografía aplicada a las reformas de edificios puede dividirse en dos categorías: cualitativa y cuantitativa. La primera se fundamenta en los conocimientos del técnico y en la ciencia de la construcción, para reconocer posibles anomalías en la envoltura del inmueble en cuestión. El enfoque cuantitativo añade, además, mediciones de temperatura para establecer la cantidad de calor que se pierde. De esta forma, si se trata de identificar los puntos de fuga simplemente, un estudio cualitativo sería suficiente. Por el contrario, si es necesario conocer qué cantidad de CO2 se está fugando, será preciso un análisis cuantitativo.

Si el objeto de la reforma integral que pretende hacer en su edificio o vivienda es el ahorro de energía y, consecuentemente, la determinación de puntos débiles y fugas, la termografía puede ser una magnífica herramienta. El consumo energético en hogares u oficinas implica un considerable desembolso de dinero. Seguro que ha oído quejarse a todo el mundo del coste del gas, la electricidad, la calefacción etc. Sin embargo, pocas veces se actúa para descubrir los motivos o causas que provocan ese gasto excesivo. Reformar la vivienda para conseguir una mayor eficiencia energética y disminuir el impacto medioambiental es una obra que le compensará a medio plazo y que, probablemente, le ayudará a ahorrar bastante dinero.

En resumen, la termografía es un potente y útil instrumento no invasivo para supervisar y diagnosticar el estado de los edificios. Sus ventajas: ahorro de tiempo y dinero, además de reducir el impacto y de contribuir a la optimización del consumo de energía.

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